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El Harén Traducción por periodista Jero Crespi Y Cornelia Păun del libro 'El cartero nunca más llama dos veces' o 'Sueños ... sueños ... sueños' por Cornelia Păun Heinzel
 
 
 
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Cornelia Păún Heinzel: “El Harén” del libro "El cartero nunca más llama dos veces" o "Sueños ... sueños ... sueños" por Dr. Cornelia Păun Heinzel  
 
Traducción por periodista Jero Crespi Y Cornelia Păun Heinzel  
 
Capítulo 1  
 
El último camino  
 
¿Murió por culpa mía? No puede ser, no. ¡Balalau no está muerto! –dijo desesperada Flores, secándose una lágrima enorme, como la de un cocodrilo que brotaba lentamente desde el rabillo del ojo. Solamente los cocodrilos lloran comen sus presas y esta vez Balalau había sido su presa.  
 
Balalau conducía su coche color púrpura, a toda velocidad, como si fuera sincronizado con su tumultuosa vida cotidiana.  
 
- Tengo que aguantar y llegar a casa –se decía Balalau.  
 
De camino hacia su casa flotaba como en un sueño. Un sueño negro, una pesadilla… entre una amalgama terrible con trocitos de imágenes horribles, como realizadas por una mente dañada, que seleccionaba raramente lo que le estaba modelando espiritualmente el montaje final… lo más chocante fue el comportamiento, la forma de proceder de Flores. Podía ser que ella no entendiese todo lo que él había hecho por ella. ¡Qué sin él no existiría! Pero él si lo sabía, que Flores era una muchacha campesina, no demasiado inteligente, pero eso era precisamente lo que más le gusto de ella. El único motivo por el cual la había elegido para ser su Directora adjunta. Era la única manera de hacer todo lo que quisiera. No necesitaba a alguien demasiado inteligente a su lado. Y ahora… ¡cuánto le dolía su sonrisa irónica! Con ese aire superior que trataba de copiarle a él, convencida que así debía comportarse la Directora. ¡Él era el único Director! Y era el único modelo de Director que había conocido en su vida de profesora y ahora, ella le imitaba exactamente… pero las circunstancias; las situaciones eran completamente distintas y lo que ella hacía no era adecuado. Era como el cuento de cómo un tonto había sido enseñado por su padre para traer atada de una cuerda a la vaca hacia la casa y cuando lo mando a la carnicería para comprar carne de vaca, le había traído la cuerda arrastrándola por el  
 
todo el camino hasta llegar a casa –pensó Balalau, sintiendo que la sangre empezaba a latirle intensamente y se notaba mareado, tenía la visión borrosa, todo lo malo de los últimos tiempos se desarrollaba de una forma confusa, difusa. Quería detener ese mecanismo de movimiento, pero este funcionamiento testarudo y diabólico funcionaba sin descanso. Se encontraba en un estado de semi-conciencia. Por suerte había cruzado con tanta frecuencia el camino, que Balalau pensaba que podía hacerlo con los ojos cerrados.  
 
Empezó a sentirse mal durante el Consejo de Profesores, pero era demasiado orgulloso de decírselo a alguien. No quería darle la satisfacción a nadie. ¡Debía recuperarse y resistir! Se sintió enfermo inmediatamente después que su exnovia  
 
fuera elegida como nueva directora del colegio, cuando al tomar posesión de su cargo, hablaba acerca de él. Su figura de campesina ambiciosa, era irónico, que aprendió de él y no la podía sacar de su mente.  
 
Ella había sino nombrada gracias a él y precisamente ella había sido tan ingrata. Aunque una vez que el dimitió como director fue el mismo que arregló el nombramiento de Flores.  
 
¿Era posible que ella no se hubiera dado cuenta de ello? ¿No se había dado cuenta que sin él esto no habría ocurrido? ¿No se había dado cuenta todo lo que hizo por ella? Porque… ella era como una serpiente. Sólo en ese momento se dio cuento de lo mucho que se había equivocado con su elección. De nuevo Balalau sintió mareos, todo se volvió oscuro a su alrededor y pensó que se iba a desmayar, luego empezó a encontrarse un poco mejor.  
 
Miró a través de un manto de niebla, los manzanos jóvenes se iban sucediendo en el borde de la carretera sin cesar. Los miró como si en ese momento los viera por primera vez, aunque pasara cerca de ellos cada día. Con su vista borrosa, vio los frutos casi esféricos de las manzanas pequeñas, de color verde, manchados con pequeños rastros oscuros de su paso por su interior de otras criaturas que habitaban libremente  
 
en aquellos delicados árboles.  
 
Parecían cojines verdes de diferentes tonos, desde el verde oscuro de las hojas de los árboles a un tono más claro de las frutas que cubrían los vastos campos a lo largo de la  
 
carretera. Las briznas finas de hierba susurraban en armonía bajo los suaves pasos de baile del viento nervioso en una noche tranquila.  
 
- Debo tener fuerzas para llegar a casa –se repitió mentalmente Balalau.  
 
Los sonidos armoniosos, agradables y suaves de la música de Chris Rheea le acompañaron como siempre. Su major amigo Mihail, le había regalado el CD y desde entonces nunca lo había dejado.  
 
Siempre lo escuchaba cuando estaba en la carretera en su coche. Mihail le dijo que esta música que combinaba tan armoniosamente lo acompañaba siempre en las autopistas alemanas en sus viajes. Y a Balalau parecía que esas canciones eran fantásticas par la carretera que atravesaba el diariamente en su recorrido, con el ruido del motor de su vehículo, con el tortuoso camino con subidas, bajadas y curvas variando incluso con los otros conductores del tráfico que había. Juntos formaban un todo perfectamente armonioso en su conjunto.  
 
Por primera vez en su vida, Balalau dominaba con dificultad el volante. Recordó de nuevo lo sucedido hacia unas horas, las humillaciones que había sufrido últimamente eran insoportables, además no estaba acostumbrado a algo así. En los últimos años, había sido siempre como un Dios, sabiendo que era un alto directivo de la escuela actual, él podía hacer absolutamente lo que quería sin ningún tipo de restricción.  
 
El recibió en abundancia dinero del Estado, llego a no saber qué hacer con tanto dinero, especialmente desde que había empezado la crisis, en su casa puso un aislamiento caro, azulejos de lujo, cuadros, candelabros y lámparas carísimas,  
 
equipos electrónicos y cámaras de grabación en todos los rincones de la habitación y en los baños, incluso construyó una sala llena de espejos donde pudiese grabar a sus amantes mientras hacían el amor.  
 
-¡Uff, qué difícil es caer desde lo más alto! ¡Después de quince años como director del colegio, teniendo un poder inmenso y pudiendo hacer lo que quisiera! Que difícil sería  
 
a partir de ahora siendo solamente profesor… debería ser más sencillo.  
 
Pero ya había bebido de la poción mágica del poder. ¡Qué dulce y atractivo era el poder, incluso adictivo! Se une para siempre, como si fuera un pacto con el diablo, además generaba un estado eufórico. Hacía creer que podía hacer cualquier cosa, queriendo hacer de cada vez más… parecía todo posible. Una vez que se había probado la poción, estabas unido a ella para siempre ¡estabas perdido!, no podías sacártelo nunca de la cabeza.  
 
Balalau al menos era profesor de matemáticas antes de la revolución cuando solo el 2% de los graduados llegaban a la universidad. Él lo hizo, tras superar todos los contras, aunque sabía que sus males eran obra de Canuto y Boicu, sus anteriores  
 
subordinados que le odiaban a muerte. Balalau pensaba cuanto se conmovió por primera vez en la vida, cuando sus dos enemigos se lo habían demostrado denunciándolo por tener una relación con una estudiante. Balalau estaba molesto, porque en realidad, no había hecho nada con ella, sabía que a muchos directores de centros escolares no se les silenciaban los escándalos sexuales que tenían. Él conocía a una mujer fea y vieja que dormía con sus estudiantes. Pero después del incidente, sin embargo, los directivos fueron más apreciados y promovidos. Balalau recordó su hábito de pasar el brazo por el cuello a sus profesores preferidos, especialmente a Flores y también a algunos de sus estudiantes, pero eso siempre lo había hecho, y nunca había sido un problema.  
 
¡Oh, ahora no podía demostrar su inocencia! Eso le dolió mucho. Cuando la adolescente se enamoro locamente de él, Canuto utilizo la debilidad de la chica y comenzó a manipularla para vengarse de él, la animó a publicar todas las declaraciones de amor que le había escrito al Director en Internet, declaraciones que nunca había visto antes. Todas las cartas de amor eran sólo fruto de la imaginación de la adolescente. Pero la estudiante hizo del Director del colegio, el objeto de su pasión. Se enamoró de él del mismo modo que ella veía diariamente en las telenovelas. ¡Pero él no era culpable de nada!  
 
Balalau generalmente era consciente de que las representantes del bello sexo femenino se enamoraban de él con locura, a pesar de que él no trataba de conquistarlas. Eso es lo que ocurrió con Flores y con las otras profesoras que  
 
había hecho jefas de departamento, y de todo el Consejo de Administración del Colegio, y después de quince años, todo era cierto, incluso ninguna de ellas se casaron. Todas permanecieron solteras.  
 
Balalau no sabía cómo había ofendido a Canuto y a Boicu, ellos sabrían lo que había en su mente. Pero sólo tras lo ocurrido con Flores, la había asociado con ellos desde el  
 
comienzo y los apoyó. Flores había trabajado junto a ellos en esto. Este hecho era el que más dolía actualmente a Balalau, y tenía este la mente perdida entre películas que se creaba mentalmente. ¡Qué cruel era ella, colaborando a sus espaldas con sus peores enemigos, sin escrúpulos! ¡Ella había sido su amante y la amaba! Él la amaba a su manera, así como amaba a su esposa y a sus amantes, pero la amaba, así era él. Nadie podría cambiarlo y quien lo amaba lo sabía. -Supongo que pensé equivocadamente, cuando creí que siendo la más débil de todos –se dijo Balalau- podría dirigir el colegio y hacer lo que quisiera.  
 
¡Qué bello había sido todo, con Flores como directora y las jefas del departamento como novias!. Votando unánimemente en el Consejo de Administración para aprobar cualquier cosa que proponía –pensó Balalau –con el dinero del Estado, no entraba nadie en el Consejo de Administración porque yo era como Dios. Nadie podía controlar lo que hacía, sin tener que rendir cuentas a nadie, incluso a cualquier estúpido, pero Balalau dijo que era el único director favorecido por este trabajo, además no estaba solo. Así pensaban muchos directores, que era estúpido el que no lo hacía, no podía quejarse de nada, además no era ese el motivo por el que había sido destituido. Encontró tan insignificante, la razón de su destitución: la falta de quórum en las decisiones de los consejos de profesores.  
 
Balalau era un hombre de estatura media, ni gordo ni flaco, pero con unos ojos tan azules, que le imprimían algo magnético, fosforescente, cuando miraba a una mujer las  
 
hechizaba con su mirada relampagueante, parecía que la mayoría no se resistía a él. Además de su fragancia, cara y sensual, tan masculina, era un hechizo seguro para las mujeres que caían ocasionalmente entres sus brazos vigorosos.  
 
A algunas de ellas les parecía un hombre fascínate, que casi enloquecían por él y no fueron pocas sus víctimas.  
 
Otras se sentían atraídas por su estilo sarcástico y su aguda ironía. Les gustaba tanto que cuando eran las mujeres objetivo de sus ironías, en lugar de sentirse molestas u ofendidas, reaccionaban como si les hubiera declarado románticamente su amor. Las personas de su alrededor se sorprendían por su reacción, pero ellas ni siquiera veían esto, estaban tan enamoradas, que les otorgase su atención, eso les halagaba, ¡Cuanta emoción sentían por la atención recibida por parte de Balalau!  
 
A pesar de ser tema de burla por parte de su entorno.  
 
Yo no soy culpable de que muchas profesoras y estudiantes estén locamente enamoradas de mí –pensó Balalau –esta es mi forma de ser, únicamente, es el modo de comportarme, yo siempre seduzco a las mujeres sin ningún esfuerzo, Flores, sin embargo fue la mujer que más fácil resulto seducir, y precisamente por ello, ella se aprovecho de todo.  
 
Ohhh, Manuela –pensó Balalau- ¡Cómo me gustaba Manuela! Una chica de una aldea pobre, olvidada del mundo, pero también era poeta y pintora, creyente con fervor, ella  
 
pintaba solo ángeles, pero en su boca hablaban solo los demonios, en la escena de la vida todos son actores de éxito –pensaba Balalau- que pornográfico era hablar de esa chica, sus palabras habrían excitada a cualquier hombre, incluso a él, lo excitaba tanto lo que ella le dijera que no necesitaba más de ella.  
 
De repente, a Balalau se le nublaron los ojos y todo a su alrededor comenzó a girar, la sangre le latía con fuerza y sintió como le fluía, sintiendo un terrible dolor en la parte superior de su cabeza. ¡Dios! Si de nuevo tenía una conmoción cerebral, podría ser fatal. Era necesario vivir para luchar, no podía pensar en nada para no sentir molestias. Se resolvería todo, como siempre –se dijo- siempre he sido un hombre fuerte, todavía era joven, apenas superaba los cincuenta años, parecía como si tuviera treitna. ¡Quiero vivir, si quiero vivir más tiempo.  
 
Balalau descendió del coche, pero se sentía mal, respiraba con dificultad y apenas podía caminar. Sintió una ola de frío que limpiaba la noche, lo que todavía le daba menos fuerza, tenía la visión borrosa. Bueno, a ver si consigo llegar vivo a casa, allí podré descansar –pensó Balallau. El camino le pareció un calvario.  
 
De pronto el volante del automóvil se le escapó de la mano, todo empezó a girar rápido, estaba mareado y todo el paisaje empezó a moverse como una película de cine, el camino de entrada al patio, los pequeños arbustos verdes salpicados de rosas que emanaban un perfume misterioso, el nogal imponente con su enorme tronco con hojas, como un inicio y un fin de la vida; y los grupos ordenados de varias verduras, las berenjenas púrpuras, los tomates apasionados y los pimientos multicolores –amarillo claro como el sol, a un anaranjado de arena, rojos como la sangre o los diferentes tonos verdes y al instante siguiente estaba ante la puerta de la casa.  
 
Capítulo 2º  
 
Funeraria  
 
Flores subio corriendo las escaleras, se deslizo a traves de las columnas disenadas para los templos antiguos, desde la entrada vieja, humeda, donde solo unos pocos rayos de sol se reflejaban en las puertas de cristal del colegio. Ella levanto la barbilla reclinando la cabeza hacia atras.  
 
“Soy una gran directora! Ahora sere una directora para siempre; Que inteligente soy! –penso Flores, elevando sus ojos a la boveda de la entrada. Pero tropezo violentamente con el velatorio mientras iba ensimismada. Tomo impulso y continuo avanzando deprisa. Desde el hall paso rapidamente en la oficina.  
 
La secretaria, Maria –una mujer de unos 35 anos, con una figura de una nina ingenua que cuando la miras te preguntas si tiene la cara de nina o de una persona adulta subdesarrollada –la recibia asustada.  
 
- Senora Directora, senora directora! lamento comunicarle una terrible desdicha. Ha llamado la esposa del ex director el Sr. Gabriel Babalau y dijo que sufrio una conmocion cerebral y ha fallecido.  
 
Flores se quedo paralizada.  
 
-Que dices? –balbuceo Flores- Hablas en serio? No sera una broma? –continuo inquieta con un tono desesperado, con la esperanza de lo que habia escuchado no fuera cierto. Como ha muerto?  
 
-No senora directora, como voy a bromear con esto? – dijo indignada Maria- su esposa dijo que el senor habia tenido una conmocion cerebral.  
 
La mujer se habia quedado paralizada y no podia mover los pies para llegar al despacho del director, que se encontraba en el fondo de la secretaria. Se sento en una silla y apoyo los codos en una mesa, cogiendose la cabeza entre las manos. No podia creerlo. “Dios, porque tuvo una conmocion cerebral? “ Tendria ella la culpa?  
 
En las ultimas semanas todos se habian burlado del hombre y asi estuvo buscando razones para ello. Incluso le ofendio y le reprendio ante el Consejo de Instruccion de una forma ironica. “Pero no era culpa suya, no, no era culpa de ella. Ella lo amaba. Siempre lo habia amado, aunque lo habia amado, aunque lo habia odiado con la misma intensidad. Pero Balalau habia muerto y ella, Flores, ni siquiera llego a decirle lo mucho que lo amaba.  
 
Cuando viese a Balalau, ella, Flores olvidaria todos sus males. Se dejo llevar por los aromas de esas fragancias tan atractivas que hacian enloquecer a todos sus sentidos. Le parecia que era basico en una pareja, borrando todo lo que estaba a su alrededor. “Uff!”-suspiro Flores.  
 
“El culpable es el capataz, el senor Canuto! No dejaba que tuviera ninguna funcion el director del colegio! Todos los cambios que se habian realizado en el colegio eran por el! Pronto se retiraria! Es mas el senor Canuto se debia haber retirado este ano, pero decidio permanecer en el trabajo, aunque en su situacion ya estaba cobrando la pension. No en vano, era el soplon de la Seguridad del Estado! Pero los profesores no podian escapar de este hombre. Este hombre es un malvado!” –penso Flores. “Ademas tiene un discipulo perfecto, que se complementa perfectamente con el, Boicu, pero no era probable que se pudiera igualar a el. De donde aparecio Boicu?” –se pregunto Flores. Ella no lo soportaba en absoluto, pero tuvo que aceptarlo por Canuto.  
 
“Tenia que hablar con el” –recordo Flores. Y fue a su oficina a buscarlo. Llamo apresuradamente a la puerta y abrio la puerta. Se encontro a una chica con la tez oscura arrodillada ante Boicu. El hombre se abrocho rapidamente los pantalones.  
 
-Es necesario el envio de los programas para su aprobacion, y usted es el Jefe de Departamento –dijo Flores, avergonzada.  
 
“Mirando a la izquiera” dijo ella. “Como ha cambiado la comunicacion y la sociedad en las ninas de hoy en dia! Ayer se habia encontrado a una chica con un muchacho hacienda lo mismo en el bano del colegio. En mis tiempos no existian estas cosas! Eran otros tiempos!”-penso Flores.  
 
El senor Boicu, tenia casi la misma edad de Flores, alrededor de los cuarenta. Regordete, casi completamente calvo a no ser por algunos mechones dispersos a ambos lados de la cabeza que intentaban sin suerte escapar. Los recortaba y aparecian de nuevo rapidamente. Su rostro, tenia las caracteristicas propias de las personas con sindrome de Down que podia ver a su alrededor. Y era tan mentiroso como su mentor,  
 
“Que hombre tan repugnante! No entiendo como un hombre puede ser tan nauseabundo” –penso Flores.  
 
Ella habia visto muchos hombres feos en su vida, pero bajo esa fealdad podian encontrarse incluso rasgos sensuales. Pero en estos no existian.  
 
Su novio, Balalau habia muerto –recordo de nuevo. El hombre que amaba tanto, pero lo odiaba por lo que otros habian dicho de el. Mejor era no escuchar, todavia podria estar vivo, si no hubiera sido por… Que iba a hacer ahora? Como podria ejercer de directora sin el, sin su consejo, con sus ojos magicos, sin sus ironias llenas de significado? De cuando lo conocio, estaba encantada con esos ojos de color azul, con una mirada tan profunda. Como seria revolver todo su ser?... Sus ojos magneticos penetraban en su corazon como una radio y entonces comenzo a latir freneticamente la sangre en sus venas de una manera intensa como nunca antes lo habia hecho. Parecia hipnotizada por ese hombre! Una simple mirada y al instante siguiente sintio que sus manos vagaban como posesas sobre su cuerpo. Sintio el calor de sus abrazos y una somnolencia agradable le penetro en lo mas profundo de sus ser. No seria capaz de resistir! Si el quisiera podria haber hecho con ella lo que hubiera querido. Todo lo que el hacia le parecia magnifico! Cuanto le habia gustado cuando la abrazaba en los pasillos del colegio! Que orgullosa era entonces! Parecia que los profesores y los estudiantes participaban en su felicidad. Solo Balalau la protegio cuando piso por primera vez el colegio, el se sintio encantado cuando era una recien llegada. Ella y el resto de jovenes profesoras que llegaron junto con ella a las instalaciones del colegio donde era el director. Tras quince anos siendo director del centro, todas las profesoras eran solteras, pero Flores fue la que mas le gusto. Ella era la mas bella, la mas tranquila, la mas timida, la mas misteriosa, era una muchacha simple del campo. Cuando la miraba fijamente Balalau, Flores se derretia y entonces fue cuando el director tuvo la gran idea de nombrarla directora adjunta.  
 
Cuando el le comento lo que habia pensado hacer, Flores no lo creyo. Penso que era una de sus bromas habituales, ella no cumplia con todas las condiciones legales que se requerian para ese puesto. Pero, ahora, con sus relaciones esto no era ningun impedimento. Los inspectores se nombraban asi. Flores conocia a un profesor de religion, metodista que no tenia ningun titulo de ensenanza y el inspeccionaba a los grados de ensenanza e incluso les daba clases de apoyo.  
 
La otra subdirectora de Balalau, era fiel y concienzuda, pero tenia casi la misma edad que el director. Era muy trabajadora, pero Flores era la directora adjunta ideal para el senor Balalau.  
 
Ademas siempre firmaba cualquier decision que tomaba el Consejo de Administracion de la escuela, porque hacia exactamente todo lo que el queria, sin discutir, aunque fuera ilegal.  
 
En la preparacion, la jefa era Irina, alta, delgada, morena de pelo corto y gafas, con una mirada permanentemente traviesa, siempre preparada para observar a la gente y ser chismosa.  
 
La Jefa del departamento de Frances era flaca, de estatura media y cabello castano, con gafas, parecia una nina. A todo lo que ella hacia, pedia consejo a su madre que habia sido maestra como ella. En su casa contaba todo lo que ocurria en la escuela y sobre Balalau. Ella no queria que fuera la subdirectora de Balalau, porque Flores era modesta, y tampoco era muy inteligente ni ambiciosa. Balalau no necesitaba una mujer demasiado inteligente, tenia suficiente mente para los dos. No queria imponer su voluntad, en el colegio siempre mantuvo a las profesoras que eran receptivos de los avances de Balalau. Con las profesoras que rechazaban al director, este se deshacia rapidamente de ellas, debian marcharse a otras escuelas.  
 
En cambio ella la primera vez que entro en el colegio y conocio al director, se enamoro perdidamente de Balalau, fue un amor a primera vista. En su pueblo no conocia a nadie de quien enamorarse y cuando llego a Bucarest y empezo sus estudios en la facultad todas eran mujeres. Entonces ella se quedo en casa porque los examenes se realizaban a distancia, online, y los examenes se acompanaban de las respuestas, estos estaban incluidos en el precio. Ademas estaban incluidos los titulos despues de la graduacion, Flores llego a Bucarest para recoger su titulo. Asi que Balalau era el primer hombre que la habia mirado asi. Que hermoso le parecia Balalau a Flores! Sus ojos azules penetrantes, cuando se fijaron en Flores, parecia que el cielo se reflejaba en ellos, su rostro de caracteristicas regulares y el cuerpo bien proporcionado, le gustaba a Flores, que inteligente era Balalau. Resolvia todos los problemas, el lo solucionaba todo rapidamente, para la casa que le dio a ella, se subasto para su venta y la recibio para cada uno de los directores en Budapest. Balalau recibio el dinero del hombre y se aseguro de ganar la subasta. Flores nunca habia conocido un hombre como el. Por lo tanto no era dificil ceder a todo lo que el queria, a pesar de que era el primer hombre de su vida. Entonces todo parecia de color de rosa. El senor Balalay tenia una esposa que de ninguna manera se iba a divorciar o dejar a sus dos hijos. Ademas se dio cuenta cuando se convirtio en su amante, que no era la unica y sus jovenes companeras que eran nombradas jefas de departamento, con ellas era una competicion, ella primero se sintio molesta, luego se le fue pasando y se consolo. Ella era su preferida, ella era mejor que las otras, y solo ella habia sido elegida como directora, por lo que se sentia superior a todas las demas. Cuando Balalau se llevaba a las muchachas, entonces Flores no pudo soportarlo mas y sus colegas de sufrimiento se sentian de la misma manera. Era necesario hacer algo para detenerlo y si no podian debian de vengarse.  
 
Con las alumnas no podian competir, a pesar de ser mas versadas que ellas, como todas las adolescentes de esta generacion, mas energicas, y experimentadas en el sexo, no tenian ninguna posibilidad cuando se comparaban con su ultima adquisicion.  
 
La chica se enamoro locamente de el, le escribio cartas de amor e incluso se hizo una camiseta donde imprimio la imagen de Balalau y fue asi vestida al colegio. Tanto las alumnas como las profesoras querian a Balalau. Se emocionaban cuando Balalau las tomaba entre sus brazos paternos, tanto en los pasillos como en los salones del colegio. Flores queria encontrarse ella sola entre los brazos viriles de Balalau cuando estaba en los pasillos. Era como una confirmacion de sus sentimientos y de la relacion existente entre ellos.  
 
Referinţă Bibliografică:
El Harén Traducción por periodista Jero Crespi Y Cornelia Păun del libro 'El cartero nunca más llama dos veces' o 'Sueños ... sueños ... sueños' por Cornelia Păun Heinzel / Cornelia Păun : Confluenţe Literare, Ediţia nr. 2387, Anul VII, 14 iulie 2017.

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